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Pinamar. Obra de los arquitectos Guillermo Teisceira y Mario Blangiforti, esta vivienda ubicada en el barrio Villa Robles, se erige en un entorno natural privilegiado, abrazada por pinos y cercana a una laguna.

Un pinar, un lago y un predio con pequeños desniveles configuran un lugar soñado. Los arquitectos Guillermo Teisceira y Mario Blangiforti proyectan visuales espléndidas para una familia numerosa, a pasos de Pinamar. Posicionados en un terreno repleto de pinos, con norte y laguna al fondo, consiguen desarrollar la vivienda con las mejores vistas y orientaciones. 
La casa está resuelta en dos niveles, sintetizando la idea con dos rectángulos girados, a modo de T y adicionando pequeños volúmenes o planos (revestidos en piedra Bariloche o madera) que se acomodan a los desniveles del terreno dando vida y movimiento a las formas puras principales. 
En la planta baja los solados se extienden hasta llegar a la calle, dejando lugar para los autos (pérgola y columnas en madera), y marcan el recorrido hacia el quiebre de la T que mira al frente del lote. A través de un semicubierto se llega a ese punto neurálgico donde se provoca el acceso a la vivienda con un pequeño espacio en doble altura que unifica los dos niveles, como hall y distribuidor, donde se luce la escalera a modo de figura fondo, diseñada en hormigón armado tipo plegado y despegada en tres de sus caras; sólo la pantalla de columnas le sirve de espalda sin que se toquen. Estos elementos definen perfectamente el acceso y le aseguran privacidad al sector de ingreso.

 
En el quiebre de la T posterior, que abre hacia el fondo de la casa, se ubica el quincho semicubierto, como principal sector de expansión; es sin dudas el lugar privilegiado para las mejores visuales del predio, que se va desarmando, hundiendo, hasta llegar al agua. En el exterior se rodea de terrazas e hidromasaje, como planos emergentes que absorben los desniveles y quiebres del piso, y se muestran en contacto directo con la galería-parrilla y con el comedor.
Y en medio de estos dos puntos de quiebre, en el alma de la T, quedó el estar-comedor, el espacio jerárquico, la pata de la T que parte el terreno en dos y a su vez permite que el ambiente se expanda hacia frente y fondo. Con ventanales enormes de alta prestación, en doble vidriado hermético (DVH), que van de piso a techo, en donde el aluminio anodizado de las aberturas pasa desapercibido, el vidrio toma preponderancia y desmaterializa dos caras del volumen. Éste se cierra con un dormitorio en suite para huéspedes, y sus dependencias lo limitan y sirven de apoyo para la estufa hogar. 
Los cielorrasos de hormigón visto (resueltos con encofrado fenólico perfectamente modulados) provocan un quiebre en el sector del estar, una sutil diferencia de alturas que se corresponde con el tratamiento en los pisos, en su inmensa mayoría en porcelanato color arena, y en el sector destacado un cambio a porcelanato símil madera. Los sillones y almohadones en variedad de colores, mesas en hierro y madera, alfombras rústicas junto con el hogar, hacen del estar un lugar más acogedor y cálido a pesar de su amplitud y superficies vidriadas. 
En su lado opuesto, en el encuentro entre alma y alas de la T se extiende el espacio para fundirse con la cocina, completamente abierta al estar comedor; sólo la isla a modo de barra separa los ambientes. Todo blanco: mesadas, isla, muebles, revestimientos. En la cocina sólo brillan los artefactos en acero inoxidable. De esta manera se integra mejor con el espacio contiguo, incluso con el mismo cielorraso de hormigón.
A continuación de la cocina los espacios de servicios necesarios para el funcionamiento de una amplia familia y casa; toilette, lavadero, habitación de servicio, y sala de máquinas o habitación para la caldera de biomasa. Posee el silo en donde se aloja el combustible y la caldera propiamente dicha. El calor generado en esta habitación, que por combustión de combustible natural o biocombustible, es transmitido al circuito de agua caliente sanitaria y para alimentar el piso radiante de toda la casa, también se utiliza para la climatización del hidromasaje o piscina. 
Desde la escalera, las barandas de madera y barras muy finas de hierro se destacan haciéndola más rústica aún, y acompañan el recorrido hasta la planta alta rodeando la doble altura. Desde este espacio vertical se abre la T hacia sus dos alas, en donde se desarrolla la planta privada de la vivienda. El suelo radiante permitió despojar a los muros de artefactos de calefacción y facilitó las grandes aberturas incluso en dormitorios. Desde el exterior los paños vidriados se unifican con sectores de tabiques enchapados en madera. Las habitaciones se diferencian, cada una con sus particularidades, diferentes aberturas, pisos símil madera, cielorrasos de hormigón, paredes en color, camas tipo cajón y espaldas de cama en madera natural, telas, alfombras y almohadones en diversas telas rústicas, siempre con los colores del agua, azules, verdes, petróleo... Dormitorios distintivos con mobiliarios de diseño en hierro y madera de aires campestre, al igual que los artefactos de iluminación en tramas de mimbre o madera. 
Todos los ambientes dejan vivir el bosque y el lago, con la calidez de la madera y la paz del agua que invitan a quedarse.

Fotos: Diego Medina
www.diegomedina.com.ar

[ INFORMACIÓN ]
Tipo de proyecto: Vivienda unifamiliar
Ubicación: Barrio 3. Villa Robles, Pcia. de Bs. As.
Superficie del terreno: 1012 m²
Superficie cubierta: 335 m²
Año: 2016

[ PROYECTO ]
Arq. Guillermo Teisceira / Arq. Mario Blangiforti
Construcción: Constructora Arxte
www.artexconstructora.com.ar


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