eyc
Newsletter
Por favor, ingrese un email válido
70-pat-portada

Surgido como estación ferroviaria, trocó varias veces de destino. En dos procesos análogos de abandono y deterioro, el Pasaje Dardo Rocha fue restaurado con un mismo fin, ser sede de un centro cultural.

Cuando la ciudad de La Plata fue fundada hacia fines de 1882, demandó la necesidad de establecer una comunicación con la ciudad de Buenos Aires. Consecuentemente, en 1883 se comienza a construir la estación ferroviaria "19 de Noviembre". El 23 de enero de 1987 un gran incendio azotó a la estructura y casi la destruye por completo. Cuenta la historia, que fueron los vecinos los que se organizaron para combatir el fuego y que fue el ingeniero Pedro Benoit quién se encargó de dirigir la hazaña. Pocos meses después, en agosto, quedó inaugurada la primera terminal del Ferrocarril Oeste, día en que la histórica locomotora “La Porteña”, al frente de un expreso conformado por seis vagones, viajó hasta los talleres de Tolosa, que también se inauguraban en esa fecha.
El proyecto fue realizado por el ingeniero italiano Francesco Pinaroli. El edificio ocupaba la manzana contigua a la playa de maniobras. Con el paso del tiempo y el crecimiento de la ciudad, la ubicación céntrica fue provocando inconvenientes. Para hacer frente a esta situación, en 1903 se decidió trasladar la estación. Finalmente, en 1906 se mudó a su actual emplazamiento en la Avenida 1 y diagonal 80.
Una vez desafectado el edificio de la estación “19 de Noviembre”, que miraba con soberbia arquitectónica a la entonces plaza de la Legislatura, luego denominada Primera Junta y hoy conocida como Plaza San Martín, no tuvo un destino hasta 1926. En aquel año el gobernador Luis Monteverde decidió remodelar el edificio para convertirlo en un centro cultural. Los planos, del año 1926, llevan la firma de los arquitectos Cooke y Quincke, que le otorgaron un estilo clasicista francés, caracterizado por su techo mansarda, el que apareció en Francia en el siglo XVII, el cual se caracteriza por los ventanales y la pronunciada pendiente. El proyecto, que circunscribía la edificación a la manzana delimitadas por las calles 49 y 50, 6 y 7, corrió por cuenta de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y una vez terminado, se convirtió en el primer centro de exposiciones permanentes de Sudamérica.


El edificio adquirió el nombre de Pasaje Monteverde, en honor al gobernador que promovió su remodelación. Pero 1930, adoptó el nombre del fundador de ciudad, pasando a denominarse Palacio Rocha y, poco después, Pasaje Dardo Rocha. Ideado para albergar salas de conciertos, pequeños teatros y un gran vestíbulo central de exposiciones; amparó exposiciones industriales, galerías pictóricas, conciertos festivales y hasta partidas simultáneas de ajedrez. Luego, el Pasaje supo ser sede provisoria del Ministerio de Acción Social, de LS 11 Radio Provincia, de la Dirección de Telégrafos, de la Asesoría Letrada, del Ministerio de Trabajo y del Archivo Histórico de la Provincia. En 1944 fue facilitado por seis meses el hall central al Correo, pero permaneció en el lugar por casi 40 años. Al quedar nuevamente vacío, el edificio volvió a la incertidumbre.
En 1982, fue renovado para albergar la cena de gala con que se festejó el centenario de la ciudad y años más tarde la Convención Constituyente. En 1994 ingresó al patrimonio municipal, experimentando importantes obras de restauración y equipamiento, transformándose así en el Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha.
El 10 de septiembre de 1999 queda inaugurado el Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano (MACLA). Previamente, el pasaje debió someterse a diversas obras, conformes con las normas internacionales, experimentando una restauración de suelos, columnas, aperturas de vanos. Se trabajó la iluminación, generando que la luz natural inunde las galerías, creando el clima de serenidad necesario para todo tipo de acercamiento a un hecho estético. Las cortinas que enmarcan los ventanales exteriores permiten filtrar la luz, logrando dentro de una leve opacidad, visualizar el exterior hacia la calle. Esta intromisión externa otorga un espacio virtual, dinámico y alegre que anula lo se suele llamar “síndrome museístico”, el cansancio psíquico y visual.
Un severo estudio arquitectónico reparó en la preservación de la imagen arquitectónica externa, en el reciclaje de los espacios internos, conjugando las resonancias espaciales entre las galerías y la luz continua del blanco de las columnas, logrando crear un espacio dinámico y sensible. La puesta en valor y recuperación del Pasaje Dardo Rocha ha significado para la ciudad más que una restauración edilicia. El Pasaje es y será el centro donde se ubica el espíritu platense creativo y dinámico. 

Texto y Fotos: Leandro Arévalo
Fuente: www.macla.laplata.gov.ar

 

Suscribite a nuestro newsletter y recibí noticias de arquitectura y decoración

Por favor, ingrese un email válido
Arquitectura y decoración

datafiscalTel. 0800.666.0983
+54.0221.483-0074
Fax: +54.0221.422-5938
Av. 19 #668, Torre 1 PB (B1900TQM)
La Plata, Buenos Aires, Argentina