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Diseñada por el arquitecto Sergio Orduña en el exclusivo barrio Puerto Cancún, la lujosa Casa Gómez ofrece un punto de vista original sobre la arquitectura deconstructivista.

Puerto Cancún es el barrio residencial más exclusivo de la ciudad homónima. Se accede a él a través de la también exclusivísima Isla Cancún, sede de las más bonitas playas y los mejores hoteles, una de cuyas bellezas radica en el hecho de cobijar en su interior un sistema lagunar formado por tranquilos cursos de agua. Con vista hacia uno de estos cursos y hacia la zona hotelera, Sergio Orduña creó para SoStudio esta vivienda de lujo que demuestra que la estructura puede no ser un límite a la imaginación. La casa plasma una mirada original sobre la arquitectura deconstructivista, una tendencia de la arquitectura contemporánea que tiene su base en la filosofía de la deconstrucción, surgida a partir de pensar el lenguaje, y presentada al mundo por Jaques Derridá. Sin dejar de reivindicar el poder analítico de la filosofía, Derridá sostenía que ni éste ni ningún otro discurso explicativo era capaz de establecer un significado único; un piso estable.


Esta última metáfora describe la impresión de vértigo y movimiento que el espectador obtiene al mirar los edificios deconstructivistas que, en rasgos generales, parecen desafiar la geometría clásica y dejar proliferar sus partes en forma (en apariencia) desconcertante, como si no hubiera un centro alrededor del cual los aposentos tuvieran que distribuirse para adquirir sentido. El deconstructivismo en la arquitectura tuvo su apogeo entre las décadas de 1980 y 1990 del siglo XX, y se lo puede ver en edificios públicos (el Museo Guggenheim de Bilbao, de Frank Gehry, es uno de los ejemplos más citados) más que en los residenciales, ya que en su forma más pura sería difícil de habitar. Habría que añadir que el deconstructivismo requiere del arquitecto una gran creatividad y es casi imposible de estandarizar. La Casa Gómez se acerca a la tendencia deconstructiva en su imagen de vanguardia, en su irrepetible rasgo de obra de arte, pero no niega las enseñanzas de la arquitectura moderna y no deja de lado ni por un segundo el confort y la habitabilidad. Así, desde su imponente fachada se muestra una voluntad de integración entre interiores y exteriores que es al mismo tiempo una propuesta de modo de relación del hombre y su ambiente: en ella están presentes el agua (en el espejo que se luce a la derecha de la entrada principal) y el verde (puesto que el acceso se encuentra elevado sobre un cuidado parque delantero); también los materiales principales que la conforman distribuidos en muros de hormigón, grandes ventanales en cristal y láminas de aluminio, mantendrán su proporción en el interior uniéndose a los pisos de madera y granito para dotar a cada ambiente de una personalidad única, futurista. Casa Gómez tiene 1000 m² cubiertos y cuatro niveles. En el subsuelo, se suman al lavadero, las habitaciones de servicio, el cuarto de máquinas y el estacionamiento, dos bodegas y una sala de cine. El primer nivel es un espacio único, prácticamente indiviso, pero sectorizado por la alternancia de la madera y el mármol de los pisos.

Allí volvemos a encontrar el agua en un espejo que se acomoda a uno de los lados de la maravillosa escalera roja que conduce a los niveles superiores. Este hall se diferencia mediante el piso de madera y el desnivel del resto de las estancias, luego vienen el amplísimo estar, el bar, la cocina, otro amplio salón de usos múltiples y por último (pensemos la planta como un gran “túnel luminoso”) las estancias que se abren a la hermosa piscina y al deck que se extienden, a su vez, hacia el jardín y el muelle con salida al canal. Tal sería la contrafachada de la vivienda cuyo efecto de continuidad con los espacios naturales se halla reforzado por la presencia de grandes ventanales ocultables. En el tercer nivel se hallan las habitaciones, un gimnasio, la suite principal con un vestidor del tamaño de otra habitación, jacuzzi, terraza con salida al exterior y demás dependencias de costumbre. El cuarto nivel está conformado por distintas azoteas desde las que pueden disfrutarse las más sorprendentes vistas. Que esta casa es una lectura del deconstructivismo pero que no rechaza lo moderno queda claro, más allá del privilegiado lugar que ocupan en ella materiales como el vidrio y el hormigón, en elecciones decorativas que incorporan un mobiliario paradigmático de este movimiento junto a elementos marcadamente pop, como los cuadros del living o la irrupción acotada pero de fuerte impronta de tonos fuertes en la gama de blancos predominantes. Lujosa por donde se la mire, la Casa Gómez, halla su identidad en el lujo más raro y menos visible de ser única en la era de la repetición al infinito.

Fotos: José Gallardo / Maribel Garzón
Texto: Soledad Franco

[ PROYECTO ]
SOSTUDIO / Sergio Orduña Architects
Arq. Sergio Orduña Chapoy
Colaborador: Marco Antonio Kancab
www.sostudio.com.mx

[ INFORMACIÓN ]
Tipo de proyecto: Vivienda unifamiliar
Ubicación: Cancún, Quintana Roo, México
Superficie construida: 1000 m²
Año de proyecto: 2011 - 2012

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